Yazz Casillas

Ilustrador

Llegó al mundo con sobrepeso y luego luego todo el mundo se lo hizo notar, pero pronto aprendió a disfrutar del bullying y sacarle provecho caricaturizando a sus agresores, luego este hobby le permitió apreciar los rasgos de la gente. Muchos sábados y domingos de su adolescencia los pasó en el centro de una plaza, acompañado de un lápiz y un cuaderno, listo para retratar o caricaturizar a un incauto que se lo permitiera. Ya más grande, en 1997, lo invitaron a colaborar como monero en el ahora desaparecido periódico Siglo 21, de Guadalajara. Desde que comenzó la monería, el trazo de Yazz ha pasado por un montón de estilos, formas y colores. Es un autor versátil. Incursionó en la historieta, la tira y el cartón. También le entró con ganas a la animación 2D y 3D. Yazz tiene una hermana güerita y él tiene morena hasta la conciencia. En la primaria le decían que lo más probable era que los padres de esa niña lo rescataron a él de la calle y se lo llevaron a vivir a su casa. Esto llegó a marcarlo, algo así como dos segundos. Al contarle a sus papás, estos le dijeron que a la que recogieron fue a ella, y cuando la güerita de la familia estaba a punto de soltar la lágrima, soltaron la carcajada. Después de 25 años de trayectoria en periodismo gráfico y la publicidad, Yazz decidió dejar todo eso y dedicarse de lleno a los libros ilustrados. En estos días encabeza los proyectos El Pequeño Gran Escritor y El Joven Gran Escritor, dos de sus creaciones favoritas, en las cuales, además de ilustrar y diseñar, cumplió uno de sus intereses principales: impulsar a los niños, las niñas y jóvenes a que indaguen en su interior y expresen sus sentimientos, pensamientos y sueños a través de cuentos para ser ilustrados. Los que conocen a Yazz Casillas saben que cuando este hombre tiene enfrente una hoja en blanco, dedicará casi las 24 horas del día a exprimir hasta la última gota de su imaginación para llenarla de color.